
La investigación sobre Progen y Celec revela cómo 104 millones de dólares entregados como anticipo terminaron dispersos en una red de transferencias en Estados Unidos, Ecuador, Suiza, China y México. Un memorándum legal reconstruye el flujo del dinero y señala a Astrobryxa, Apollo Electric y otras firmas como beneficiarias de pagos millonarios vinculados al fallido proyecto energético.
El reporte también identifica movimientos secundarios hacia cuentas en Ecuador, además de gastos personales, hipotecas, viajes y consumos con tarjetas de crédito. Aunque se localizaron inmuebles por 7,25 millones de dólares en Florida, la recuperación parece limitada por la dispersión internacional de los fondos, su consumo cotidiano y la posible insolvencia de los involucrados.