
El Concejo Metropolitano de Quito aprobó recientemente una reforma a la Contribución Especial de Mejoras (CEM) con el objetivo de promover mayor equidad y justicia en la carga tributaria de los ciudadanos. Esta reforma introduce cambios significativos, tales como la distribución distrital de los costos de las obras ejecutadas, beneficiando así a barrios urbano-marginales y permitiendo que el costo recaiga entre todos los predios de la ciudad, en lugar de solo en los frentistas. Esto se implementará a partir del 31 de diciembre y busca corregir desigualdades históricas en la financiación de obras públicas.
Además, la reforma afecta el tratamiento de las obras viales, que ahora serán clasificadas como distritales independientemente de su tamaño o ubicación, ya que todos los ciudadanos se benefician de estas infraestructuras. También se amplían los criterios de zona de influencia para obras no viales, permitiendo una carga más equitativa entre los beneficiarios. Estos cambios se justifican en el contexto de asegurar que los costos no recaigan desproporcionadamente en sectores vulnerables.
Finalmente, se establece una extensión en los plazos de pago de la CEM, incrementándolos de 10 a 20 años, lo cual representa un alivio económico significativo para los ciudadanos. A pesar de estos cambios, se aclara que no implicarán un aumento del impuesto predial, ya que la CEM es un tributo separado. En general, la reforma busca garantizar una distribución más justa de los beneficios derivados de la inversión municipal en obras públicas, mejorando así la calidad de vida de los habitantes de Quito.