
La reciente propuesta de reforma al Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD) ha generado preocupación en Quito, especialmente en los barrios rurales como Chiriboga, donde el equipo de salud municipal ha estado brindando atención gratuita de calidad. Este servicio abarca medicina, enfermería, nutrición y psicología, y ha sido fundamental para comunidades que no cuentan con acceso a atención médica regular. La importancia de estos servicios se refleja en testimonios de residentes que destacan la diferencia que hace la presencia del personal de salud en la zona.
El equipo de salud realiza visitas domiciliarias y ferias de salud en diferentes áreas del Distrito Metropolitano, lo que ha permitido a miles de personas recibir atención médica por primera vez. Los testimonios de ciudadanos como Rosita, que se benefició de una evaluación ginecológica, resaltan la necesidad de estos servicios. Sin embargo, el futuro de esta atención directa y comunitaria se ve amenazado si la reforma al COOTAD se aprueba, ya que prioriza la inversión en infraestructura física a expensas del presupuesto destinado a la atención médica.
La reforma condiciona las transferencias estatales al cumplimiento de una inversión obligatoria en infraestructura, lo que disminuiría la autonomía municipal y pondría en peligro la continuidad de los servicios de salud. Esto supone un desafío no solo administrativo, sino humano, ya que detrás de cada cifra hay historias de familias que dependen de estas atenciones. En 2025, la Red Municipal de Salud de Quito había brindado más de 350,000 atenciones, enfocándose en poblaciones vulnerables que requieren apoyo médico y social, lo que subraya la importancia de este servicio en la comunidad.