
El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, defendió la transparencia en el proceso de adquisición de 60 trolebuses eléctricos durante una comparecencia en la Fiscalía General del Estado. Este proceso se lleva a cabo mediante un acuerdo internacional con Naciones Unidas y tiene como objetivo modernizar el transporte público de la ciudad. Muñoz destacó que la decisión forma parte de un esfuerzo más amplio para mejorar la eficiencia operativa del sistema de transporte, el cual ha mostrado avances significativos.
Desde la implementación de la renovación de trolebuses, se han registrado más de 25 millones de viajes y se estima un ahorro superior a USD 6 millones en costos operativos. La eficiencia del servicio ha aumentado de un 55% a un 95%, lo que evidencia el éxito del proyecto en términos de funcionalidad y sostenibilidad. La adquisición responde a la necesidad de modernizar unidades que, tras 30 años de servicio, no funcionaban adecuadamente con electricidad.
El abogado defensor de Muñoz, Carlos Soria, argumentó que la Contraloría no ha presentado evidencias suficientes de responsabilidad penal en el proceso. Además, subrayó la importancia del apoyo de organismos internacionales en la implementación de proyectos de movilidad sostenible en Quito. Se anticipa que la operación de esta nueva flota evitará la emisión de 8.640 toneladas de dióxido de carbono al año, contribuyendo así a la sostenibilidad ambiental de la ciudad.