
Roberto Gilbert presentó su renuncia irrevocable como consejero principal del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, una semana después de la polémica sesión virtual sobre el concurso para fiscal general. Su dimisión fue enviada a la presidenta de la Asamblea Nacional, Mishel Mancheno, y aún no se define quién ocupará su puesto en el organismo.
La salida se produjo tras cuestionamientos en la reunión del 11 de junio, cuando Gilbert criticó que la evaluación de méritos recaiga en nueve ciudadanos y pidió retomar el proceso de forma presencial en Quito. En la sesión también circuló una imagen de José De La Gasca detrás del consejero, hecho que alimentó la controversia pública.