
Takeshi Okada renunció este miércoles como vicepresidente de la Federación Japonesa de Fútbol, tras el giro de la Confederación Asiática de Fútbol hacia Gianni Infantino. La AFC expresó en Tokio su compromiso total con el presidente de la FIFA, que buscará la reelección en marzo de 2027, en medio de tensiones por su proyecto para abrir competiciones a inversión privada.
El exseleccionador de Japón en los Mundiales de 1998 y 2010 dijo que la decisión responde a sus convicciones sobre la integridad del deporte y a la distancia con la postura reciente de su región. Aunque no señaló el apoyo a Infantino como causa directa, admitió que entiende las razones prácticas de la alineación del fútbol japonés con la AFC.