
El Ministerio de Salud Pública de Ecuador defendió su reciente reorganización del personal, asegurando que los servicios sanitarios operan con normalidad, a pesar de la desvinculación de múltiples médicos. La entidad afirmó que la atención en emergencias, consultas y cirugías continuará sin alteraciones. Sin embargo, la Federación Médica Ecuatoriana criticó la medida y advirtió sobre posibles efectos negativos.
La Federación Médica expresó preocupación por la sobrecarga laboral y el impacto en la calidad del servicio, especialmente entre poblaciones vulnerables. Además, alertó sobre el riesgo de retrasos en diagnósticos y aumento en la mortalidad evitable debido a la reducción de personal. El gremio pidió la suspensión de despidos y un plan nacional de salud que priorice la equidad y calidad.