
Una denuncia ciudadana ha llevado a la Unidad de Bienestar Animal (UBA) del Municipio de Quito a rescatar a Lupo, un perro de nueve meses que vivía en un balcón en el barrio Santo Tomás, en Guamaní. El animal estaba aislado y sin las condiciones adecuadas para su bienestar, expuesto a las inclemencias del clima y con poco espacio para moverse. Su situación fue alertada por ciudadanos preocupados por su estado de abandono.
Los inspectores de la UBA, junto con la Agencia Metropolitana de Control y la Policía Nacional, se presentaron en el lugar y confirmaron que Lupo carecía de acceso constante a agua y alimento, además de estar rodeado de excremento. Su tutor comentó que había adoptado al perro poco tiempo antes y que, debido a complicaciones familiares y económicas, había decidido mantenerlo en el balcón para evitar problemas de higiene en su hogar.
Finalmente, tras recibir orientación, el tutor accedió a entregar a Lupo voluntariamente. El perro ha sido trasladado a un centro de la UBA, donde será tratado y evaluado por veterinarios. Una vez que complete su proceso de vacunación y esterilización, estará disponible para encontrar un nuevo hogar, donde pueda recibir el cuidado y amor que merece.