
El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, fue trasladado de emergencia desde la cárcel El Encuentro a una clínica del sur de la ciudad tras sufrir una descompensación. Policías y militares rodearon la casa de salud para custodiarlo, mientras el acceso permaneció restringido. Su esposa, Fiorella Icaza, y su abogado Julio César Cueva llegaron para conocer su estado.
Fuentes preliminares indicaron que Álvarez fue estabilizado luego de recibir atención médica, aunque no existe un informe oficial del SNAI ni de la clínica. La defensa atribuyó la emergencia a cálculos en la vesícula, pérdida de peso y una condición cardíaca. Cuarenta o más simpatizantes se concentraron afuera y exigieron información sobre su evolución.