
La propuesta del presidente Daniel Noboa para implementar una tercera placa digital para vehículos ha generado preocupaciones sobre la protección de datos personales en Ecuador. Con el objetivo de reducir delitos como extorsiones y secuestros, se cuestiona si el Estado puede asegurar con rigor la custodia de la información personal de millones de ciudadanos, especialmente en un contexto de crisis institucional.
Para que la tercera placa sea efectiva y segura, se requieren protocolos robustos de encriptación y auditorías independientes. En la experiencia internacional, sistemas similares han fortalecido la seguridad ciudadana, pero en Ecuador, la iniciativa necesita reformas legales y un estricto control judicial sobre el acceso a datos. La confianza del público es crucial para su legitimidad.