
El Municipio de Quito ha implementado desde 2023 una política pública enfocada en la salud mental, en respuesta al creciente número de problemas de salud mental y a la crisis social y económica. Esta estrategia busca ofrecer servicios accesibles y acciones preventivas en los diferentes barrios, escuelas y espacios públicos de la ciudad, garantizando que los recursos lleguen a donde más se necesitan.
Bajo la alcaldía de Pabel Muñoz, se ha estructurado una red municipal que incluye atención presencial, teleconsulta psicológica y emergencias, alcanzando más de 43 mil atenciones en 2025. Se están priorizando acciones en niñas, niños y adolescentes a través de la Estrategia de Escuelas Saludables, que busca detectar y abordar situaciones de malestar psicológico y violencia en entornos educativos.
Sin embargo, este modelo enfrenta desafíos normativos, especialmente en relación con el Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD), que limita las competencias de los gobiernos locales. La sostenibilidad de la atención en salud mental dependerá de la asignación de recursos y de la coordinación interinstitucional, en un esfuerzo por continuar con la mejora de la salud mental en la comunidad.