
El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, enfrenta una creciente complicación legal tras recibir una tercera orden de prisión preventiva por presunta manipulación de su grillete electrónico. Un juez dictó esta medida al considerar que no se garantizaba su comparecencia ante las autoridades, lo que lo lleva a cumplir la medida cautelar en la cárcel de máxima seguridad ‘El Encuentro’.
La defensa de Álvarez ha cuestionado la decisión, argumentando que es desproporcionada y que se está aplicando como una pena anticipada por un delito con sanción menor. Con esta resolución, Álvarez se encuentra en una situación delicada, enfrentando múltiples frentes judiciales y sin posibilidad de arresto domiciliario, dado que no tiene enfermedades catastróficas.