
Durante la primera semana del toque de queda en Ecuador, se han registrado 897 detenciones relacionadas con operativos contra la criminalidad. Esta medida, que se aplica en las provincias de Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas, busca controlar la violencia atribuida a disputas entre grupos criminales. Las fuerzas de seguridad han realizado importantes incautaciones de armas y vehículos.
El Gobierno ecuatoriano intensifica su lucha contra el crimen organizado, implementando el toque de queda como parte de una estrategia más amplia. Desde 2024, el presidente Daniel Noboa ha declarado una ‘guerra’ contra las organizaciones criminales, ante el alarmante aumento de asesinatos en el país. Las restricciones también han generado controversia, especialmente sobre el acceso a la información para periodistas.