
El Gobierno dispuso toque de queda del 1 al 10 de noviembre de 2026 en Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro y Esmeraldas, una medida que se cruza con la campaña para las elecciones seccionales. La restricción de movilidad puede limitar recorridos, actos presenciales y el contacto directo de los candidatos con los votantes en la costa.
La politóloga Andrea Endara advirtió que la campaña podría volverse más dependiente de redes sociales y pauta digital, un terreno donde pesa la capacidad económica de cada aspirante. También alertó que las restricciones repetidas desgastan a la ciudadanía y pueden afectar la credibilidad del Gobierno si no hay resultados verificables en seguridad.