
Un grupo de trabajadores de EMASEO realizó un plantón frente al Palacio Municipal para exigir al Concejo Metropolitano la conservación de la tasa de recolección de basura (TRB). Los manifestantes argumentan que las demandas de inconstitucionalidad presentadas por dos concejales podrían amenazar los empleos de más de 1.600 trabajadores y generar un aumento considerable en la acumulación de basura en la ciudad.
Edwin Cisneros, presidente de la Federación de trabajadores Municipales y organizaciones gremiales, enfatizó que la situación genera preocupación entre los empleados, quienes buscan estabilidad laboral y la garantía de mantener sus puestos de trabajo. Además, advirtió que la disminución de la recolección de basura podría llevar a que Quito enfrente problemas graves al acumular hasta 2.000 toneladas de desechos diarios.
Cisneros también indicó que estarán pendientes de cualquier decisión relacionada con la TRB, manifestando que su lucha es por la seguridad laboral y no por intereses políticos. Desde el 16 de febrero, la TRB se ha cobrado junto a la planilla del agua, tras la eliminación del cobro en las planillas de luz dispuesta por el Gobierno Central.