
Colombia enfrenta una tragedia tras la caída de un avión militar que dejó 66 muertos y 57 heridos. La aeronave, un Hércules C-130, se precipitó a tierra poco después de despegar desde Puerto Leguízamo. A bordo viajaban 128 personas, entre ellas 115 soldados, lo que provoca una gran preocupación sobre las causas del siniestro y sus implicaciones en la seguridad nacional.
El accidente ha generado reacciones políticas intensas, coincidiendo con la campaña electoral para las presidenciales del 31 de mayo. La candidata Claudia López ha criticado la disminución del presupuesto de Defensa y su posible efecto en el mantenimiento de la flota aérea. En respuesta, el presidente Gustavo Petro defendió su administración, sugiriendo que obstáculos burocráticos han interferido en la renovación del equipamiento militar.