
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que el conflicto con Irán no terminará rápidamente, afirmando que aunque el desenlace será pronto, no cree que las hostilidades concluyan esta semana. Desde la Casa Blanca, subrayó la necesidad de formar una coalición militar para proteger el estrecho de Ormuz y advirtió sobre la falta de reciprocidad de sus aliados en la OTAN.
El panorama se complica para Washington, especialmente ante la reticencia de sus aliados europeos. Kaja Kallas, jefa de la diplomacia de la Unión Europea, ha señalado que Europa no desea una guerra prolongada, marcando un distanciamiento claro. Esta tensión resalta las preocupaciones sobre el impacto del conflicto en la economía global y en las rutas de navegación internacional.