
El presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que impone un arancel del 100 % sobre la importación de ciertos fármacos patentados. Esta medida, que comenzará a regir el 31 de julio de 2026, se justifica bajo el argumento de que dichas importaciones representan una amenaza a la seguridad nacional debido a su producción y circunstancias.
La normativa incluye un esquema diferenciado para empresas que planean reubicarse y para aliados comerciales. Estas últimas podrían beneficiarse de tasas preferenciales. Además, se establece que los productos genéricos y biosimilares no estarán afectados por estos aranceles, buscando así fomentar la producción nacional y disminuir la dependencia de suministros extranjeros en el sector farmacéutico.