
Donald Trump instó a sus aliados a intervenir en el estrecho de Ormuz para gestionar la crisis petrolera tras el cierre estratégico. A través de su red social, enfatizó que aquellos países que no apoyaron la ofensiva militar contra Irán deben actuar con coraje para resolver el impacto del cierre, sugiriendo incluso que asuman el control de la vía marítima crítica.
El presidente estadounidense argumentó que Estados Unidos depende menos del petróleo del Golfo Pérsico y que ya se han cumplido los objetivos principales de la ofensiva militar. Trump propuso que los países afectados consideren comprar crudo estadounidense y se preparen para defender sus propios intereses, indicando que la responsabilidad ahora recae en ellos.