
Unidad Popular confirmó su participación en las elecciones de 2026 luego de que el Tribunal Contencioso Electoral ejecutoriara una sentencia que zanja la controversia sobre su posible exclusión. La resolución fue socializada por la Secretaría Relatora y notificada oficialmente, cerrando un proceso legal que mantuvo en tensión a la militancia durante 80 días y reactivó su presencia política.
La dirigencia del movimiento calificó el fallo como una victoria democrática y aseguró que las acciones del Consejo Nacional Electoral no tenían sustento legal. Geovanni Atarihuana destacó que la decisión valida la existencia del partido y respalda la defensa de la institucionalidad. Ahora, Unidad Popular se prepara para trasladar su estrategia desde los tribunales hacia las calles y territorios.