
El Municipio de Quito, a través de la Agencia Metropolitana de Control y la Unidad de Bienestar Animal, llevó a cabo un operativo que resultó en la clausura de una gallera clandestina en Guayllabamba. En el lugar, se impusieron 17 sanciones a los asistentes, incluido el organizador del evento, debido a la participación en actividades ilegales prohibidas por el Código Municipal.
Durante la intervención, los participantes entregaron voluntariamente 25 gallos de pelea, que quedaron bajo el cuidado de la Unidad de Bienestar Animal. Estos animales presentaban condiciones que evidencian maltrato y fueron expuestos a un entorno de violencia. El supervisor metropolitano de la AMC destacó que no solo se sanciona a los organizadores, sino también a quienes asisten o participan en estas actividades.
Adicionalmente, la Policía Nacional confiscó dos armas de fuego, una de las cuales podría ser de uso policial, y encontró seis armas blancas en el lugar. Uno de los asistentes fue retenido por portar armamento. Este operativo se inscribe en el aumento de controles municipales frente a la organización de peleas de animales, con un notable incremento en las sanciones comparado con años anteriores.