
Ecuador, Costa Rica y República Dominicana condenaron con firmeza la incautación del buque panameño MSC-Francesca por parte de Irán en el estrecho de Ormuz. Los gobiernos exigieron su liberación inmediata y la de su tripulación, al considerar que la acción vulnera la libre navegación y representa una violación inaceptable del derecho internacional marítimo.
Los países advirtieron que este hecho compromete la seguridad de una ruta clave para el comercio y la estabilidad energética mundial. También pidieron a la comunidad internacional rechazar estas acciones y defender las normas que protegen la paz, la estabilidad y el orden jurídico global, reiterando su solidaridad con Panamá y su bandera.