
Las intensas lluvias que afectaron Quito el 10 de marzo de 2026 provocaron deslizamientos de tierra y caídas de árboles, lo que llevó al Municipio y al Centro de Operaciones de Emergencia (COE) a activar un plan de respuesta. Se implementaron acciones para controlar el tránsito y garantizar la seguridad en diversas zonas afectadas por estos incidentes naturales.
Las autoridades municipales, junto con la Agencia Metropolitana de Tránsito y otros organismos, trabajaron durante la madrugada para limpiar las vías y restablecer las condiciones de movilidad. Entre los daños se reportaron la caída de árboles en varias calles, lo que obligó a cierres viales y atención de emergencia para reparar el cableado afectado en las zonas involucradas.