
El 17 de marzo de 2026, Irán experimenta una jornada de tensión debido a la celebración de Chaharshanbe Suri, una festividad pagana que reúne a cientos de miles de personas en las calles. Las autoridades intentan detenerla por temor a protestas contra la República Islámica en un contexto de conflictos actuales. Las advertencias de las autoridades aumentan la inquietud social.
La Fiscalía General ha emitido mensajes SMS advirtiendo sobre el uso de materiales peligrosos durante las celebraciones. Por otro lado, los medios estatales instan a los seguidores del régimen a contrarrestar las festividades, temiendo que se conviertan en focos de desobediencia civil. La reciente escalada de tensiones entre Irán y Estados Unidos agrava la situación, poniendo a los ciudadanos en una posición delicada.