
El Municipio de Quito ha implementado un sistema de alerta temprana que integra tecnología, monitoreo constante y colaboración comunitaria para hacer frente a posibles emergencias como inundaciones y deslizamientos de tierra. Este sistema se ha vuelto crucial debido a la intensificación de las lluvias y cambios climáticos que afectan la región. Según la directora Metropolitana de Gestión de Riesgos, Patricia Carrillo, el sistema no solo se basa en alarmas, sino que incluye un enfoque integral con varios componentes esenciales para la identificación de amenazas.
Quito cuenta con 156 estaciones hidrometeorológicas y pluviómetros que permiten la vigilancia en tiempo real de las condiciones climáticas. Esto facilita la identificación de zonas de riesgo, como las quebradas de El Tejado, Caupicho y Shanshayacu, donde se han instalado sistemas de alerta específicos para los residentes. A través de sensores de nivel de agua y cámaras de videovigilancia, las autoridades pueden detectar incrementos en los niveles de inundabilidad, lo que activa alertas inmediatas al Centro de Operaciones de Emergencia para tomar medidas rápidas.
El compromiso de la comunidad es un pilar fundamental, ya que se han establecido planes que incluyen simulacros y capacitación para garantizar una respuesta organizada ante emergencias. Con más de 1.800 alarmas comunitarias disponibles, el sistema ha demostrado su efectividad al reducir en un 16% las inundaciones y en un 38% los movimientos de masa durante el periodo lluvioso de 2025 a 2026 en comparación con años anteriores. Las autoridades destacan la importancia de la cooperación ciudadana para mantener la seguridad en sus barrios.