
El Municipio de Quito ha implementado un sistema de alerta temprana que combina tecnología avanzada, monitoreo continuo y participación comunitaria para detectar riesgos y activar alertas ante emergencias relacionadas con inundaciones y deslizamientos. La directora Metropolitana de Gestión de Riesgos, Patricia Carrillo, destacó que este sistema va más allá de las típicas alarmas, al estructurarse en cuatro componentes fundamentales: monitoreo de amenazas, generación de alertas, trabajo comunitario e implementación de herramientas tecnológicas.
Actualmente, Quito cuenta con 156 estaciones hidrometeorológicas que permiten el monitoreo en tiempo real de las lluvias y la identificación de áreas en riesgo. En sectores vulnerables, como las quebradas de El Tejado, Caupicho y Shanshayacu, se han instalado sensores de nivel de agua, cámaras y sirenas para mejorar la respuesta ante situaciones de peligro. Estas medidas han permitido al Centro de Operaciones de Emergencia emitir alertas oportunas y coordinar evacuaciones cuando se superan los niveles críticos establecidos.
Además, la ciudad fomenta la participación ciudadana mediante simulacros, capacitación y la activación de más de 1.800 alarmas comunitarias. Como resultado de estas iniciativas, ha habido una reducción significativa en los incidentes relacionados con lluvias, con un 16% menos de inundaciones y un 38% menos de deslizamientos de tierra en comparación con el año anterior. Las autoridades subrayan que la colaboración entre el Municipio y la comunidad es esencial para mantener la seguridad y reducir los riesgos en la ciudad.