
Recientes excavaciones en el Parque Arqueológico y Ecológico Rumipamba han revelado la presencia de muros construidos en piedra andesita y basalto, según el Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP) y estudiantes de Arqueología de la Escuela Politécnica del Litoral. Esta actividad se lleva a cabo en un área de 400 m2 en la zona central del parque, que ya ha sido objeto de investigaciones previas.
Los descubrimientos se sitúan en el período de Integración tardío, entre 1200 d.C. y 1300 d.C., e incluyen también fragmentos de cerámica, restos óseos humanos, evidencias faunísticas y artefactos de obsidiana. El arqueólogo Andrés Mosquera destaca que estos muros probablemente estaban destinados a la canalización de agua y aluviones en el entorno.
La investigación durará dos meses, comenzando con trabajos en campo que se trasladarán posteriormente al laboratorio para analizar la cerámica y otros hallazgos. El estudio geológico también permitirá comprender mejor la influencia de la actividad volcánica del Pichincha en la preservación de estos restos arqueológicos. Rumipamba se extiende por 32 hectáreas y alberga vestigios de ocupaciones humanas que datan de más de 2000 años.