
Ecuador enfrenta con preocupación la posible llegada de El Niño tras registrar 2 762 eventos adversos por lluvias en 24 provincias, con saldo de fallecidos, miles de afectados y daños en viviendas, puentes y vías. La Secretaría de Gestión de Riesgos declaró alerta amarilla en 17 provincias, obligando a municipios y prefecturas a activar sus comités de emergencia.
El fenómeno también se perfila como una prueba política para alcaldes y prefectos que buscarán la reelección en noviembre. La capacidad de respuesta, prevención y gestión territorial será observada por una ciudadanía golpeada por inundaciones y deslizamientos. Guayaquil, Quito y Cuenca aparecen entre las ciudades más expuestas ante un posible evento climático fuerte.