
Donald Trump ha manifestado su intención de que Estados Unidos se retire de la OTAN, considerándola un ‘tigre de papel’. Esta decisión podría tener profundas implicaciones para la defensa de EE.UU. y su posición ante potencias como China y Rusia, especialmente dado que actualmente opera desde 35 bases en Europa que son clave para su estrategia militar.
Sin embargo, la legislación de 2023 prohíbe al Gobierno estadounidense retirarse de la OTAN sin autorización del Congreso, lo que complicaría este proceso. Aunque Trump está insatisfecho con el gasto militar en la alianza, su salida no significaría el fin de la OTAN, sino una reducción considerable en su capacidad operativa y disuasoria.