
En Quito, las autoridades han compartido recomendaciones para ayudar a los consumidores a identificar carne de calidad al momento de realizar sus compras. Una de las claves es observar la cadena de frío, que debe mantenerse durante el transporte, almacenamiento y venta del producto cárnico. La carne que ha tenido un manejo adecuado es aquella que se ha conservado en refrigeración y no debe ser adquirida cuando se encuentra tibia o “recién llegada”.
El proceso de oreo es fundamental para que el músculo se transforme en carne adecuada para el consumo, ya que se realiza a temperaturas controladas, contribuyendo a una mayor suavidad y mejor sabor del producto. Este proceso también resulta esencial para minimizar el riesgo de proliferación de bacterias en la carne. En Quito, la Empresa Pública Metropolitana de Rastro Quito (EMRAQ-EP) asegura que la carne llegue en óptimas condiciones, almacenándola a temperaturas controladas antes de su venta.
Las autoridades realizan inspecciones regulares para verificar el origen y las condiciones de sanidad de la carne en los comercios locales. Además, se anima a los consumidores a seguir ciertas prácticas, como consultar las redes de la EMRAQ para conocer cuáles son las carnicerías destacadas por ofrecer carne de calidad. Siguiendo estas recomendaciones, los compradores pueden asegurarse de adquirir productos cárnicos seguros y en buenas condiciones.