
El Municipio de Quito llevó a cabo un macrooperativo en zonas como Hermano Miguel, Chilibulo, Ferroviaria, La Ecuatoriana, Comité del Pueblo y Ponceano. Durante estas operaciones, se realizaron inspecciones en diversos establecimientos, incluyendo licorerías, night clubs, tiendas, restaurantes, hostales y bares. El objetivo era verificar el cumplimiento de las normativas locales relacionadas con la venta de licor y la seguridad pública.
Como resultado de estas inspecciones, la Agencia Metropolitana de Control (AMC) ejecutó cinco clausuras en diferentes establecimientos. Entre ellos se encontraban una licorería que operaba como bar y billar clandestino, dos bares que carecían de los permisos correspondientes, así como una picantería que actuaba como cantina, y una tienda que presentaba deficiencias en el almacenamiento de gas licuado (GLP). Además, se iniciaron siete trámites administrativos por irregularidades en licencias de actividades económicas y venta de licor.
El operativo también incluyó la entrega de 68 citaciones a conductores por la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT), la destrucción de 26 litros de licor no registrado y el retiro de 432 cajetillas de cigarrillos de contrabando. Un total de 123 funcionarios de varias instituciones, incluyendo la Secretaría de Seguridad y la Policía Nacional, colaboraron en la ejecución de estas acciones para mantener el orden y la seguridad en el espacio público.