
Mercedes Caicedo fue posesionada como vocal principal del Consejo de la Judicatura y, por disposición constitucional, asumió de inmediato la presidencia del organismo. La Asamblea Nacional oficializó su nombramiento junto al de Ramón Echaiz, en un acto encabezado por Niels Olsen. Su llegada marca el inicio de una etapa clave para la estabilidad del sistema judicial ecuatoriano.
En su primer mensaje, Caicedo afirmó que su gestión no responderá a intereses particulares, sino a un mandato institucional para fortalecer la justicia. Planteó una ruta de cinco ejes para recuperar la confianza ciudadana y garantizar derechos. Analistas consideran que su designación resulta crucial tras meses de interinazgo y crisis administrativas en la Función Judicial.