
Donald Trump aseguró que tomará el control de Cuba casi de inmediato, tras completar su estrategia sobre Irán. Durante una cena privada en Florida, dijo que podría enviar el portaaviones USS Abraham Lincoln al Caribe y que los cubanos terminarían rindiéndose. Sus declaraciones se produjeron en un acto político y empresarial con asistentes seleccionados.
La administración estadounidense también reforzó sanciones contra la isla, enfocadas en energía, defensa, minería y servicios financieros. La orden ejecutiva bloquea activos en EE.UU. para quienes hagan negocios con el Gobierno de La Habana. Marco Rubio acusó a Cuba de permitir inteligencia adversaria. El Senado rechazó limitar eventuales operaciones militares ordenadas por Trump.