
La nota analiza la situación de Quito y la atribuye a sucesivas administraciones municipales consideradas ineficientes. Señala que la ciudad pasó de una etapa de planificación y obras relevantes a un escenario de desorden urbano, movilidad colapsada y expansión descontrolada hacia los valles. También critica la pérdida de continuidad en las políticas públicas.
El texto propone recuperar la visión de largo plazo mediante planificación metropolitana, mejores alianzas público privadas y reformas al COOTAD para orientar más recursos a inversión y obras. Además, llama a los ciudadanos a elegir autoridades capaces de restablecer el orden, frenar el caos y priorizar servicios básicos, movilidad, seguridad y desarrollo sostenible.