
El Municipio de Quito informó que supervisará el cumplimiento de la operación regular del transporte público ante anuncios de una posible racionalización de frecuencias y horarios. La administración recordó que el servicio en la capital está sujeto a contratos y obligaciones vigentes, por lo que las operadoras deben mantener las condiciones establecidas para atender a la ciudadanía.
El Cabildo señaló que cualquier alteración no autorizada en frecuencias o horarios podría constituir un incumplimiento administrativo. Además, advirtió sanciones de hasta ocho Remuneraciones Básicas Unificadas si se verifican infracciones. La Secretaría de Movilidad y entidades de control realizarán operativos para fiscalizar rutas y garantizar que el servicio se mantenga conforme a la normativa.