
Quito entró en toque de queda desde el 3 de mayo de 2026, bajo el Decreto 370 y en estado de excepción, ante el aumento de la violencia. La restricción rige entre las 23:00 y las 05:00 hasta el 18 de mayo. El incumplimiento puede acarrear penas de prisión de uno a tres años.
La decisión se apoyó en cifras oficiales que mostraron 67 homicidios entre enero y marzo de 2026, un alza de 21,8% frente al año previo. La mayoría de los casos ocurrió con armas de fuego y afectó sobre todo a hombres jóvenes. En el primer operativo hubo 44 detenidos por desobedecer la medida.