
El gobierno de Quito ha establecido sanciones para aquellos ciudadanos que provoquen incendios forestales, en un esfuerzo por proteger la vida, la fauna y el medio ambiente. Estas sanciones están estipuladas en la Ordenanza de Uso del Fuego 075 y varían en gravedad. Las multas van desde 1 a 2,5 salarios básicos unificados, es decir de 482 a 1.205 dólares, hasta 5 a 75 SBU, lo cual se traduce en sanciones que pueden alcanzar hasta 36.150 dólares.
Además, se contempla una sanción de 241 dólares para aquellos que realicen quemas a cielo abierto de desechos agrícolas y basura, las cuales son consideradas vectores de incendios. El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, ha instado a la ciudadanía a reportar cualquier incendio al ECU 911 para colaborar en la protección de la ciudad. Desde junio, ya se han sancionado a 13 personas, y se anticipa un fortalecimiento de las patrullas preventivas en la ciudad.
Las patrullas realizarán operativos de control interinstitucional en puntos estratégicos, especialmente en los Valles de Los Chillos y Tumbaco, donde se ha identificado mayor incidencia de incendios. La gran mayoría de los incendios forestales son provocados y la prevención requiere la corresponsabilidad de los ciudadanos, resaltando la importancia de la colaboración comunitaria para evitar esta problemática.