
La Revolución Ciudadana confirmó que participará en las seccionales de 2026 con el movimiento Amigo, lista 16, como casillero electoral. La decisión resuelve su principal obstáculo, pero deja desafíos inmediatos: poco tiempo para campaña, adelantamiento de los comicios y necesidad de posicionar candidatos ante un electorado que verá otro nombre, otro color y otra estructura política.
Analistas consideran que el pasado opaco de Amigo pesará menos que la dificultad para asociarlo con el correísmo. La ausencia de identidad ideológica clara, la fragilidad organizativa y las divisiones internas del movimiento complican la estrategia. El reto será comunicar de forma constante que el voto por Amigo representa a la Revolución Ciudadana y evitar confusiones entre candidaturas afines.