
El Concejo de Guayaquil entra a la etapa preelectoral de 2026 con el PSC debilitado por renuncias y pérdida de cohesión interna. La salida de Ana Chóez evidencia el desgaste de un partido que dominó la política local durante décadas. En paralelo, correísmo y ADN buscan posicionarse en un escenario marcado por disputas, alianzas inestables y reacomodos entre concejales.
La mayoría afín a Aquiles Álvarez intenta sostener la gobernabilidad mientras el Municipio transita un periodo de incertidumbre. Tatiana Coronel asumió la subrogación y las decisiones del Concejo se orientan cada vez más hacia la próxima elección. La fragmentación de candidaturas podría dividir el voto y dar ventaja al oficialismo en la pelea por la Alcaldía de Guayaquil.