
La Asamblea Nacional cumplió su primer año bajo la presidencia de Niels Olsen con un balance marcado por 24 leyes aprobadas y 143 sesiones del pleno. El oficialismo, junto con aliados y algunos independientes, logró construir mayorías para impulsar normas sobre seguridad, economía, salud, desarrollo social, anticorrupción y eficiencia estatal. También predominó el trámite económico urgente enviado por el Ejecutivo.
Pese al avance legislativo, dos leyes fueron declaradas inconstitucionales por la Corte Constitucional, evidenciando tensiones entre rapidez política y control jurídico. El periodo también dejó coincidencias puntuales entre ADN y Revolución Ciudadana en temas como reformas electorales, salud y fiscalización. En paralelo, ingresaron 289 proyectos y se aprobaron tratados internacionales clave para la agenda del país.