
Iván Cepeda aceptó la victoria de Abelardo de la Espriella en las elecciones presidenciales de Colombia y lo reconoció como presidente electo antes de concluir el escrutinio nacional. La decisión buscó favorecer la estabilidad institucional y la convivencia democrática, tras un preconteo con una ventaja cercana a 250000 votos para De la Espriella.
Cepeda mantuvo sus denuncias sobre presuntas irregularidades durante la campaña, incluyendo apoyo público de Donald Trump y una posible compra de votos. También anunció que asumirá su curul en el Congreso, donde el Pacto Histórico actuará como principal fuerza de oposición frente al próximo gobierno, mientras el conteo oficial alcanzó una coincidencia de 99,997 %.