
La Agencia Metropolitana de Control (AMC) ha clausurado una gallera clandestina en Yaruquí, ubicada al nororiente de Quito. Este lugar operaba de manera secreta en un galpón y al momento de la intervención, más de 100 personas y 60 gallos de pelea estaban presentes. La actividad estuvo marcada por el consumo de alcohol y se encontró evidencia de peleas anteriores, incluyendo rastros de sangre.
Los organizadores de este evento ilegal promocionaban sus actividades a través de redes sociales, donde detallaban los costos de inscripción y las apuestas. Se estableció una base de apuesta de 200 dólares, junto con premios para los ganadores. Estos tipos de eventos no solo fomentan el maltrato animal, sino que también crean ambientes de violencia y riesgo para la seguridad pública.
La AMC ha intensificado sus controles en respuesta a este tipo de actividades, mostrando un incremento significativo en las sanciones. En los primeros cinco meses de 2026, se han registrado 34 inicios de sanción, un aumento notable en comparación con años anteriores. La legislación local califica estas conductas como infracciones muy graves, con sanciones que pueden ascender a 4.820 dólares.