
El Consejo Nacional Electoral de Ecuador reordenó su dirección tras la salida de Diana Atamaint y la designación de José Cabrera como presidente. La decisión se tomó en una sesión extraordinaria marcada por tensiones internas, desgaste institucional y disputas entre consejeros. El cambio ocurre mientras avanza el calendario para las elecciones seccionales de noviembre de 2026.
Analistas consideran que la medida refleja una recomposición de fuerzas dentro del CNE y no solo un relevo administrativo. Señalan que la expresidenta perdió respaldo político tras conflictos internos y cuestionamientos de organizaciones partidistas. Aunque el calendario electoral no debería alterarse, la nueva mayoría abre interrogantes sobre la independencia del organismo y su relación con los partidos.