
La inauguración del Mundial de Fútbol 2026 en el Estadio Azteca quedó opacada por enfrentamientos entre manifestantes y policías. Grupos sociales, algunos encapuchados, intentaron acercarse al recinto para expresar sus demandas, pero el despliegue policial bloqueó su avance. La tensión aumentó cuando el bloque negro respondió lanzando piedras y vallas contra los uniformados.
Tras varios minutos de choque, las fuerzas de seguridad replegaron a los manifestantes hacia la avenida del Imán y recuperaron parte del control en la zona. Entre los participantes hubo estudiantes, normalistas, maestros, jueces retirados y colectivos de búsqueda. Las protestas también afectaron al Tren Ligero y agravaron el caos vehicular en la capital mexicana.