
El Consejo de Participación Ciudadana y Control Social enfrenta una nueva renovación con 309 postulantes para sus siete vocalías, cifra récord frente a procesos anteriores. Pese a registrar 71% de desaprobación ciudadana, la entidad mantiene enorme atractivo porque concentra la designación de autoridades clave del Estado. Su papel sigue generando disputa por el control institucional en Ecuador.
La historia del organismo quedó marcada por escándalos y retrasos. Su expresidente José Carlos Tuárez fue destituido y sentenciado por vender cargos públicos, mientras Mario Godoy, designado por el CPCCS para la Judicatura, enfrenta una investigación fiscal. Además, permanecen paralizados concursos decisivos como la elección del fiscal general y la renovación parcial del CNE.