
El presidente Daniel Noboa declaró un nuevo conflicto armado interno en Ecuador mediante el Decreto Ejecutivo 424, dejando sin efecto la norma de 2024. Aunque ambos decretos reconocen la amenaza de grupos armados y la necesidad de respuesta estatal, el nuevo texto cambia el enfoque jurídico y operativo para enfrentar la inseguridad y proteger la soberanía nacional.
A diferencia del Decreto 111, el 424 ya no enumera organizaciones específicas y abre la puerta a cooperación internacional. También contempla posibles indultos, rebajas de pena o conmutaciones para militares, policías y civiles involucrados en la defensa del Estado, además de pedir amnistías a la Asamblea. El personal extranjero cooperante tendrá inmunidad.