
Estados Unidos emitió una licencia general que permite a bufetes, consultorías y asesores financieros comenzar a orientar al Gobierno de Venezuela, a Pdvsa y a sus filiales sobre la reestructuración de su deuda. La medida representa una flexibilización parcial de las sanciones, al habilitar contactos técnicos previos para preparar escenarios de negociación futura con acreedores internacionales y actores financieros.
Pese a esta apertura, el Tesoro aclaró que siguen prohibidas las operaciones de reestructuración, renegociación, transferencia o quita de deuda vinculadas con Caracas y Pdvsa. La autorización llega días después de que el FMI restableciera relaciones con Venezuela, aunque todavía no existe permiso para que bancos o acreedores ejecuten acuerdos sin riesgo de sanciones. La cautela seguirá marcando el proceso.