
La final sub-20 entre Bahia y Fluminense de Feira fue suspendida en el minuto 11 del primer tiempo en el Estadio Joia da Princesa, en Brasil, por la invasión de un denso enjambre de abejas sobre el terreno de juego. Jugadores, árbitros y cuerpos técnicos se tiraron al suelo para evitar picaduras mientras el personal del estadio buscaba controlar la situación.
El sistema de riego automático fue activado para dispersar a los insectos y permitir que el partido se reanudara sin heridos. Después del susto, Bahia mantuvo el control del encuentro y goleó 8-0, con hat-trick de Carioca, dejando la serie prácticamente sentenciada de cara al partido de vuelta y cerca del octacampeonato estatal de la categoría.