
El cuerpo de la activista polaca Monika Martyna Koniuszek, conocida como Monika Silva, fue retirado este jueves del Centro Forense de Santa Elena tras permanecer 129 días en la morgue. Sus restos serán repatriados a Polonia, donde se prevén nuevos exámenes forenses para seguir con la investigación sobre su muerte ocurrida el 8 de junio en Montañita. Más de 60 personas la despidieron en el centro forense.
El féretro fue entregado a representantes de Cepam y del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, organizaciones que han acompañado el caso. El examen médico forense realizado el 26 de junio determinó que murió por asfixia mecánica, y desde esos resultados se sostiene que fue asesinada. Tras la despedida, el traslado siguió hacia Guayaquil y luego Quito para completar la repatriación.