
La IFAB aprobó reformas que se aplicarán en el Mundial 2026 para combatir el racismo y acelerar el juego. Las nuevas reglas permiten a los árbitros detener, suspender o terminar partidos ante actos discriminatorios desde la cancha o las gradas. También se oficializa el gesto de brazos cruzados en X como señal de alerta inmediata.
El paquete incluye sanciones por ocultar agresiones verbales, abandonar el campo en protesta y retrasar reanudaciones. Los porteros tendrán ocho segundos para soltar el balón, los saques deberán ejecutarse más rápido y el VAR ampliará su intervención. FIFA busca un torneo más justo, disciplinado y dinámico, con mayor protección para jugadores y árbitros.